El mejor pediatra para tu bebé: Consejos y consideraciones de cara a una correcta elección

El mejor pediatra para tu bebé: Consejos y consideraciones de cara a una correcta elección

La primera idea que conviene desterrar de nuestro imaginario cuando se aborda el tema de qué pediatra escoger para nuestro futuro hijo es la siguiente: pensar que existe un médico ideal especializado en pediatría para cada bebé en particular. Obviamente, hay profesionales que se adaptarán mejor que otros a nuestras necesidades y a las de nuestro pequeño. En este artículo pretendemos echarte una mano para que, tras barajar distintas alternativas, te decantes por aquel o aquella pediatra que consideres más adecuado, tanto para la rutina que se establecerá en vuestras vidas (la de tu bebé, la de tu pareja y la tuya) tras el parto, como para tus prioridades o creencias particulares.

La recomendación más extendida entre los profesionales del sector es que la búsqueda del mejor pediatra para nuestro bebé comience durante los últimos meses de embarazo. De este modo, dispondremos de tiempo de sobra para visitar a varios expertos en pediatría, así como para, una vez hayamos realizado la elección, reunirnos con él de cara a esclarecer cuáles serán los primeros (y tan cruciales) pasos una vez nazca nuestro hijo en cuanto a su crianza se refiere.

El sistema sanitario español proporciona a los futuros padres un servicio de pediatría público cuya calidad y buenos resultados están más que contrastados, por lo que citarnos con el especialista asignado suelen ser el mejor punto de partida. Si nos reunimos con él con bastante anticipación (y aun en el caso de quedar contentas), dispondremos, como decíamos, del margen suficiente (y de la tranquilidad que este conlleva) para acudir a otros profesionales, públicos o privados, y contrastar así las impresiones que extraigamos de los encuentros.

Antes de acudir a la consulta del pediatra

Antes de reunirnos con pediatra alguno, hemos de considerar cuáles son las cuestiones y los temas acerca de los cuales deseamos obtener información pormenorizada. Esta tarea la realizaremos junto con nuestra pareja, ya que de este modo nos estaremos asegurando de no pasar nada por alto. Asimismo, hemos de tener en todo momento presente que, sean cuales sean nuestras opiniones sobre cuál es la mejor manera de criar a un hijo, estas jamás van a coincidir al pie de la letra con las de ninguna otra persona, sea esta pediatra o no. Es por ello que hemos de hacer de la paciencia y la empatía dos de nuestras principales aliadas.

Aunque en adelante nos lloverán consejos por todos lados (incluso de personas que no tienen hijos ni experiencia con bebés o niños), debemos saber discernir entre aquellos que hemos de intentar asimilar e incluir en nuestra libreta mental de apuntes de aquellos otros sin fundamento válido. Con todo, una de las primeras tareas a realizar de cara a la correcta elección de nuestro pediatra es acudir a familiares y amigos en busca de referencias.

Durante la consulta de pediatría

De lo dicho en los párrafos anteriores se deduce que nuestra actitud durante la consulta siempre ha de ser más curiosa que impositiva o suspicaz, mucho más flexible que tajante. Hemos de dejar que el pediatra hable abiertamente sobre su filosofía de trabajo y sus líneas de acción predilectas. Ello no debe impedir, claro, que le manifestemos nuestras principales inquietudes acerca de la crianza de nuestro bebé. Su reacción ante nuestro punto de vista será un detalle muy significativo sobre el grado de entendimiento y de complicidad que potencialmente podrá establecerse entre el especialista y nosotros.

Algunos de los principales temas que abordaremos durante esta primera toma de contacto serán:

Qué tipo de alimentación considera el pediatra resulta más adecuada, tanto durante los primeros meses de vida de nuestro hijo como durante los primeros años de desarrollo. Si existe un sistema educacional por el que el pediatra muestre una mayor predilección.

La logística: ¿será él mismo quien nos atienda cada vez que acudamos a la consulta? ¿Cuál será la duración media de la misma? ¿Contaremos con asistencia en caso de emergencia y/o de que tengamos una duda de cierta urgencia? Y, de ser así, ¿de qué tipo (solo telefónica, 24h., etc.)?  ¿Qué días de la semana serían los más propicios para acudir a la consulta? La formación del pediatra: en qué especialidades está más formado (y en cuáles menos), cuántos años de experiencia posee, en qué centros ha trabajado, etc.