Adopción de embriones

Adopción de embriones

Vientre de alquiler, donación de óvulos, inseminación artificacial, fecundación in vitro…Las técnicas de reproducción asistida están avanzando tanto en los últimos años, que ya quedan pocos casos de mujeres o parejas que no puedan tener hijos gracias a ellas. Una de las que últimamente se está hablando mucho es la adopción de embriones.

Para entender el concepto, podemos empezar comparando con la adopción de un hijo, es decir, un proceso por el que se acoge a un niño que ha sido cedido por sus padres biológicos. Pues bien la adopción de embriones permite que una mujer se quede embarazada a partir de embriones que no han sido utilizados en tratamientos previos.

¿De dónde proceden los embriones que se adoptan?

La Ley de Reproducción Asistida en nuestro país indica que un embrión congelado debe ser implantado en la madre, donado a otras pacientes, destruido o donado para la investigación.

Cuando se trata de embriones que han sobrado después de un proceso de reproducción asistida que ha tenido éxito, son las parejas las que deben decidir su destino a partir de estas 4 opciones legales. Pero, muchas de ellas no saben qué decidir al respecto. En unos casos, se trata de embriones “hermanos” de sus hijos nacidos a raíz de un tratamiento. Y esta situación crea presión e indecisión en las parejas o en los pacientes solteros.

Si no se deciden por ninguna de las 4 opciones, es la clínica la que debe decidir qué hacer con ellos. Hay veces que los centros de reproducción asistida se juntan con cientos de embriones congelados sin un destino predeterminado. Y es ahí cuando  deciden dar la opción de adoptarlos a otras parejas que quieren tener hijos y, por diferentes causas, no lo han conseguido.

Evidentemente, las clínicas sacan un buen provecho económico de este ofrecimiento. Tanto es así, que muchas han puesto en marcha un programa de adopción de embriones, para dar salida a aquellos que proceden de padres sanos, jóvenes y que han culminado con éxito un tratamiento de fertilidad asistida. Muchos de estos embriones proceden de parejas que ya son padres y, en ocasiones, también son fruto de donaciones de óvulos y esperma. De esta manera, las clínicas liberan sus reservas, ayudan a pacientes que de desean ser padres y sacan rédito económico.

¿Quién suele adoptar embriones?

Pues normalmente, mujeres en edad reproductiva, con buena salud que afrontan en solitario la maternidad; parejas que llevan años en listas de espera para adoptar un niño; pacientes en los que los tratamientos fertilidad con material genético propio no ha dado resultado; o pacientes que han sufrido abortos de manera reiterada.

Muchas veces, acuden a las cínicas españolas pacientes de otros países, donde la ley en este sentido es mucho más restrictiva. Sin embargo, si hablamos de un procedimiento con un vientre de alquiler, con los españoles los que deben acudir al extranjero porque en nuestro país no se permite la gestación subrogada.

Para adoptar un embrión, primero se comprueba que la salud de la mujer en cuestión le permite llevar adelante un embarazo y se le asigna un tratamiento que debe seguir de manera coordinada con el momento de la transferencia embrionaria.

En cuanto a la asignación de embriones, muchas clínicas distribuyen los “embriones hermanos” a pacientes de zonas geográficas diferentes y alejadas para reducir la posibilidad de coincidencia futura.

¿Cómo se transfiere un embrión adoptado?

De la misma manera que si fuera propio o si fuera para un vientre de alquiler. Es un método sencillo y que sin dolor. La paciente debe seguir un tratamiento hormonal para preparar su útero. Cuando ya está listo, la clínica descongela el embrión y transfiere el embrión o los embriones a la paciente. La técnica no requiere ingreso hospitalario. A los 14 días, se realiza el testo de embarazo para ver si el proceso ha tenido éxito.

La tasa de embarazo con embriones adoptados suele ser alta, rozando el 60 por ciento. En esto tiene mucho que ver varios elementos. Los embriones proceden de padres sanos y jóvenes; han pasado con éxito la fase embrionaria; otros embriones “hermanos” han culminado el proceso con éxito.

Para adoptar un embrión, sólo se necesita firmar un consentimiento que facilita la propia clínica de reproducción asistida.

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